El sonido en vivo puede ser la diferencia entre un concierto exitoso y uno frustrante. Aquí tienes una guía básica para lograr un buen montaje.
1. Haz una lista del equipo necesario
Micrófonos, cables, consolas, monitores, soportes… y lleva siempre repuestos (cables extras, pilas, cuerdas, baquetas).
2. Prueba antes del evento
Haz un soundcheck al menos una hora antes. Ajusta niveles, ecualización y revisa que no haya ruidos extraños.
3. Ubicación de los micrófonos
La colocación es clave. Usa micrófonos dinámicos para voces e instrumentos en vivo y condensadores solo si el espacio es controlado.
4. Control de retorno
Los músicos deben escucharse entre sí. Ajusta monitores de piso o sistemas in-ear para evitar descoordinación.
5. Evita retroalimentación (feedback)
No apuntes micrófonos hacia los parlantes y ajusta frecuencias medias/altas que suelen causar el acople.
Consejo extra: designa a una persona encargada del sonido. La música fluirá mejor si alguien está pendiente de los detalles técnicos.
